Corrido Martín Peláez

de lo que el Cid ha fablado,

d’ello cobró gran vergüenza,

d’ello está muy ocupado.

Fuése para su posada,

triste estaba y muy cuitado

viendo cómo el Cid ha visto

su cobardía tan claro,

por lo cual no consintió

que coma con los honrados