toda la mi voluntad,
que non quiero sus faciendas
nin se las he de tirar,
nin para mis barraganas
sus fijas he de tomar,
que yo non uso mujeres
sinon la mía natural,
que en San Pedro de Cardeña
yace agora al mi mandar;
y mándovos yo, Álvar Fáñez,
toda la mi voluntad,
que non quiero sus faciendas
nin se las he de tirar,
nin para mis barraganas
sus fijas he de tomar,
que yo non uso mujeres
sinon la mía natural,
que en San Pedro de Cardeña
yace agora al mi mandar;
y mándovos yo, Álvar Fáñez,