»y que juzgue que en su dicha

»son delante mis enseñas

»millaradas de enemigos

»como ante el sol las tinieblas;

»y espero en Dios que mi brazo

»ha de hacello rico, mientras

»la mano aprieta á Tizona

»y el talón fiere á Babieca;

»y en tanto mis envidiosos

»descansen, mientras les sea