de cautivos y caballos,
de despojos y riquezas.
Entró á besarle la mano
después de darle licencia,
y puesto ante él de rodillas
este recaudo comienza:
—Poderoso rey Alfonso,
reciba vuesa grandeza
de un fidalgo desterrado
la voluntad y la ofrenda.
de cautivos y caballos,
de despojos y riquezas.
Entró á besarle la mano
después de darle licencia,
y puesto ante él de rodillas
este recaudo comienza:
—Poderoso rey Alfonso,
reciba vuesa grandeza
de un fidalgo desterrado
la voluntad y la ofrenda.