que no excedí un punto d’ellas,
pues como leal vasallo
saqué á mi rey de sospecha.
¡Oh envidiosos castellanos,
cuán mal pagáis la defensa
que tuvisteis en mi espada
ensanchando vuestra cerca!
Veis aquí os traigo ganado
otro reino y mil fronteras,
que os quiero dar tierras mías