suele ser en todo grande.
LXX
Acabado de yantar,
la faz en somo la mano,
durmiendo está el señor Cid
en el su precioso escaño:
guardándole están el sueño
suele ser en todo grande.
Acabado de yantar,
la faz en somo la mano,
durmiendo está el señor Cid
en el su precioso escaño:
guardándole están el sueño