cual el d’este mal suceso,
magüer cuido algún gran daño.
¿Son éstas ropas de bodas?
¡Haya mal grado el diablo!
¿Qué pavor ha sido el vuestro,
que habéis fecho tal recaudo?
Teniendo las vuesas armas,
¿por qué fugisteis entrambos?
¿Non estábades conmigo
para siquiera mirallo?