con cajas, pífanos, trompas,
de cómo los moros llegan.
Subióse el Cid con los suyos
á una torre tan soberbia
como son sus pensamientos,
que igualan á las estrellas.
Puesto de pechos el Cid
en las soberbias almenas,
miraba el rey que ha llegado
con el ejército y tiendas,