con los aforros de felpa;

¡y en pago de mis fiducias,

y en pago de mis recuestas,

me las enviades, Condes,

azotadas sin vergüenza,

sus albos cuerpos desnudos,

ligadas sus manos bellas,

sus crenchas desmelenadas,

sus tristes carnes abiertas!

¡Voto hago al Pescador