el buen Cid les dijo aquesto:
—Bien sabéis, amigos míos,
la fazaña de mis yernos;
¡bien me pagaron las obras
que en Valencia hice por ellos!
Con riendas me las pagaron,
no teniendo rienda en ellos
de ponellas en mis fijas
azotadas en desiertos;
y agora el rey de León