—Afuera, Pero Bermúdez,
no me revolváis quistión.
—Otórganos campo, rey,
otórganoslo, señor,
que con muy gran dolor vive
la madre que las parió.—
Ya les otorgaba el campo
ya les partía el sol.
Por el Cid va Nuño Gustos,
hombre de muy gran valor,
—Afuera, Pero Bermúdez,
no me revolváis quistión.
—Otórganos campo, rey,
otórganoslo, señor,
que con muy gran dolor vive
la madre que las parió.—
Ya les otorgaba el campo
ya les partía el sol.
Por el Cid va Nuño Gustos,
hombre de muy gran valor,