casar con fijas del Cid
gran deshonra nos traía.—
Los del Cid no respondieron,
que el Cid mandado tenía
que si él no lo mandase
ninguno fablar debía.
Ordoño, sobrino suyo,
era el que respondía:
—Calla tú, Diego González,
que eres de gran cobardía;
casar con fijas del Cid
gran deshonra nos traía.—
Los del Cid no respondieron,
que el Cid mandado tenía
que si él no lo mandase
ninguno fablar debía.
Ordoño, sobrino suyo,
era el que respondía:
—Calla tú, Diego González,
que eres de gran cobardía;