Las enemistades viejas
con amor las olvidaron,
que donde preside amor
se olvidan muchos agravios.
El Rey dió al Cid á Valduerna,
á Saldaña y Belforado
y á San Pedro de Cardeña,
que en su hacienda vincularon.
Entróse á vestir de boda
Rodrigo con sus hermanos;