pareció al ya citado Dozy digno de un mal libretto de ópera; así como se nos antoja que lo tuvo presente Cervantes al poner en boca de Altisidora:
Cruel Viriato, fugitivo Eneas,
Barrabás te acompañe, allá te avengas.
[6] El satírico Francisco Sánchez en su libro La verdad en un potro y Cid resucitado, encaminado á censurar las patrañas que del Cid se referían, enójase especialmente de los supuestos desacatos al Padre Santo. No son éstos históricos ni pudieron serlo, pues no hubo tal expedición á Francia ni á Roma; ni el Cid, por lo que sabemos, salió en su vida de España.
[7] La de seis versos que pertenecen, no al Cid sino á los infantes de Lara, en el romance 7, de cuatro ingenuos con exceso en el 25 y de dos harto groseros en el 85.
Romancero del Cid
PARTE PRIMERA