Aunque tal instrumento produzca un sonido sordo y pesado, sin embargo el que lo toca no deja de sacar diversos tonos según el modo de dar los golpes, y por el cambio de este tono, hace oír á los que bailan los movimientos que deben hacer, bien sea alargándose, bien encorvándose, ó bien cuando es necesario que canten ó eleven la voz.
Además de estas danzas, bailan también nuestras zarabandas y las de los negros, con castañuelas; pero el baile que atrae más al pueblo y lo atolondra, es una tragedia que representan bailando, que consiste muchas veces en la muerte de San Pedro ó en la de San Juan Bautista.
Allí se representa al emperador Nerón, al rey Herodes con sus mujeres, vestidas magníficamente; y otro personaje con un vestido talar, que hace papel de San Pedro ó San Juan Bautista, el cual, mientras que los otros bailan se pasea en medio de ellos, con un libro en las manos como si leyese oraciones: todos los que danzan están vestidos de capitanes y soldados con espadas, puñales y alabardas en las manos.
Bailan al són de un tamborcillo y varias flautas; algunas veces al rededor y otras adelante, hablando muchas ocasiones al emperador ó al rey, y después entre ellos, con el objeto de coger y hacer morir al santo.
El rey y la reina se sientan frecuentemente, para oírlos hablar contra el santo, y para oir también sus defensas; después bailan con los otros.
El fin del baile es crucificar á San Pedro, con la cabeza abajo, y cortar la de San Juan Bautista, teniendo dispuesta al intento una cabeza pintada en una fuente, que presentan al rey y á la reina, quienes de júbilo bailan después todos juntos, concluyendo por quitar de la cruz al que representaba la persona de San Pedro.
La mayor parte de los indios tienen una especie de superstición y de apego á lo que hacen en este baile, como si hubiese allí alguna realidad ó algo más que la representación de la historia.
Cuando yo me hallaba entre ellos, el que había representado á San Pedro ó San Juan Bautista, tenía siempre costumbre de venir á confesarse el primero, diciendo que debían estar puros y santos como el santo que acababan de representar, y que se debían preparar para morir.
De la misma manera, el que había hecho el papel de Herodes ó de Herodías y los soldados que durante el baile habían acusado ó hablado contra los santos, venían también á confesar su crimen y á pedir la absolución."