Allá cuando Guatemala era uno de los Estados de la Federación, el sabio don José C. del Valle escribió una noticia geográfica muy interesante acerca de este país, y calculó que era la población de unos seiscientos mil individuos, en una área de siete mil leguas cuadradas. "Se considera, dice, que los dos tercios de la población del Estado son indígenas; y las lenguas que hablan se llaman cakchiquel, mejicana, nahuate, pocomán, aguilac, populuca, subtujil, proconchí, man, quiché, sinca y caichí. Cada una de ellas es un obstáculo opuesto á la civilización de los indios.[177]

En las "Observaciones rústicas, sobre Economía Política," publicadas en Guatemala el año 1823, por F. G. P., se dice: "La población indiana ha rebajado notablemente del tiempo colonial á esta parte. Pinula no es lo que era, cuando fué un señorío independiente, lo mismo que Petapa, los cuales en unión de los Jalpataguas resistieron á Alvarado en su regreso de Honduras. Guazacapan, Taxisco, Escuintla, tampoco son ahora lo que fueron en esta sublevación en que pusieron en tanto aprieto al ejército pacificador. Quezaltenango fué una población de trescientos mil habitantes, y hoy no excede de quince mil, entre ellos cinco mil naturales. La población de Totonicapán, que opuso á los españoles noventa mil guerreros, no tiene hoy nueve mil naturales. Tampoco parecen lo que fueron Tecpán Guatemala y Mixco, sacados de su antiguo territorio. Iquibalam, rey del Quiché, anteriormente había salido con doscientos mil combatientes contra Rumal Ahus, rey Zutujil, que le opuso setenta mil; y en el día ambos reinos apenas componen los corregimientos de Sololá y Totonicapán."[178]

Para formarse una idea exacta de cómo se hallaba Guatemala, cuando era Estado de la Federación, conviene advertir que estaba dividido en siete departamentos, á saber: Guatemala, Chiquimula, Verapaz, Quezaltenango, Totonicapán, Sacatepéquez y Sololá.

El de Guatemala comprendía:
Habitantes
la ciudad del mismo nombre, que tenía30,775
el pueblo de Jocotenango1,316
la villa de Guadalupe288
el pueblo de Ciudad Vieja328
el de San Pedro210
el de Mixco4,820
el de Chinautla2,791
el de Palencia2,243
42,951
El de Amatitlán comprendía:
el pueblo de San Juan Amatitlán2,864
el de San Cristóbal Amatitlán3,000
la villa de San Miguel Petapa1,895
la de la Concepción ó Villa Nueva1,705
el pueblo de Santa Inés Petapa113
el de Santa Catarina Pinula5,500
15,087
El de Escuintla comprendía:
la villa de la Concepción Escuintla2,660
el pueblo de San Pedro Mártir382
el de Chagüite112
el de Masagua189
el de Guanagazapa550
el de San Juan Mixtán175
4,068
El de Mixtán comprendía:
el pueblo de Don García1,219
el de Tescuaco118
la villa de la Gomera252
el pueblo de Chipilapa136
el de Siquinalá42
el de Santa Ana Mixtán120
el de Cotzumalguapa600
2,487
El de Guazacapán comprendía:
el pueblo del mismo nombre2,562
el de Tepeaco63
el de Tacuilula99
el de Taxisco1,446
la villa de Chiquimulilla3,284
7,454
El de Jalpatagua comprendía:
el pueblo del mismo nombre1,234
el de Sinacantán228
el de Ixguatán318
el de Nancinta101
el de Ninistepeque88
el de Pasaco226
el de Tecuaco419
2,614
El de Cuajiniquilapa comprendía:
el pueblo del mismo nombre2,041
el de Santa Rosa1,720
el de las Casillas600
el de Mataquescuintla554
el de Jumaitepeque1,448
el de Los Esclavos483
el de Azacualpa1,394
el de Conguaco2,382
el de Comapa519
el de Moyuta1,001
el de Asulco326
12,468

Después que Guatemala se declaró república independiente, rota la federación de Centro-América, merced á la tranquilidad que prevaleció y á la acción benéfica del tiempo, aumentó la población hasta alcanzar un millón de habitantes; y calculándose siempre que las dos terceras partes eran de indios, como puede verse en la Geografía de don Francisco Gavarrete, que se publicó en el año 1868.

En posteriores tiempos, se impulsó la vitalidad del país, y fué aumentando el número de sus habitantes, hasta alcanzar hoy la cifra de un millón y quinientos diez mil trescientos veinte y seis. Nótase, pues, que de la fecha de la independencia para acá, casi se ha triplicado la población de Guatemala; pero no por eso se ha mejorado la situación de los indios, ni éstos producen todo lo que debieran producir.

Respecto de brazos para la agricultura, se presenta en Guatemala un fenómeno que ya lo hizo notar mi maestro el sabio economista Dr. don Mariano Ospina, en un interesante informe. Siendo muy limitada, decía, la producción industrial comparada con el número de habitantes, la oferta de brazos debía exceder á la demanda, y sin embargo no es así. Aunque la población del país es casi toda agrícola y pobre, los empresarios de agricultura se ven con frecuencia embarazados por falta de jornaleros. Procede esto principalmente de lo muy limitado de las necesidades de la masa de la población y de la facilidad de procurarse los medios de satisfacerlas, teniendo á discreción tierras fértiles, que con un débil trabajo les da lo necesario para vivir en su parsimonia habitual. De esto ha resultado que no habiendo adquirido la población todavía hábitos serios de trabajo vigoroso y sostenido, es casi improductiva, vegeta en la pobreza y repugna el trabajo. Esa repugnancia induce á los jornaleros á eludir los contratos de trabajo que celebran. Urgidos por alguna necesidad, ó estimulados por el deseo de las bebidas embriagantes, reciben anticipaciones de dinero por cuenta de trabajo, las disipan luego; y siéndoles cosa dura trabajar, prefieren con frecuencia recibir nuevas anticipaciones de otros empresarios, poniéndose en la imposibilidad de cumplir sus compromisos. Los inconvenientes que de esto resultan á la agricultura son generalmente sentidos en toda la República, pero más especialmente en los territorios en que nuevas empresas agrícolas han aumentado la demanda de brazos.

Si hubiera una buena legislación agrícola, que sobre la base de la libertad de las industrias y del trabajo, facilitara á los indios el conseguirlo, y á los patrones el no verse burlados por los que tienen anticipos, se podrían evitar, en mucha parte, los males que resultan del modo vicioso y primitivo, en que se halla tan importante ramo entre nosotros. Pero ya hablaré en el capítulo siguiente de las ventajas de un Código Rural, en Guatemala.

Entretanto, es oportuno apuntar aquí que el término medio anual de aumento de población en Guatemala es de 7,304 ladinos, y 16,506 indios, conforme al último censo de 1892; de modo que, más del doble del crecimiento de los habitantes de la república es de esa raza que urge se proteja y civilice. Es necesario que las leyes agrícolas, á la par que fomenten el desarrollo de la agricultura, tiendan á atraer á los aborígenes al camino de la civilización.