[9] El señor Zumárraga, primer obispo de México, dice que sólo en la capital se sacrificaban anualmente veinte mil víctimas humanas. Clavígero.

[10] Real orden expedida en San Lorenzo, á 20 de Nov. de 1786, promulgando una receta para curar las niguas.

[11] Humboldt.—Viaje á las regiones equinocciales del Nuevo Continente. T. II. p. 3. El mismo obispo Zumárraga, llamado el Omar de Occidente, enrostró á Carlos V las terribles crueldades de que los indios eran víctimas. Documentos inéditos de Indias. t.o XIII, página 172.

[12] El célebre Motolinia, ó sea el P. Toribio de Benavente, pretendía que el bien que se hiciese á los indios se redujera á bautizarlos y confesarlos. "Riva Palacio-México al traves de los siglos, Tomo II. p. 80.

[13] El Perú tenía como seis millones de indios, al tiempo de la conquista, y por el censo de 1796, hecho por orden de del Virrey Gil y Lemos, quedaban 608.899.

[14] La Creación, por Edgar Quinet. T. I. p. 390. Madrid.—1871

[15] Zorobabel Rodriguez.—Miscelánea, t.o I.o pag. 54.

[16] Ensayo sobre Nueva España. Humboldt, p. 214 t.o I.

[17] La anchura del estrecho es tan pequeña, que hoy la atraviesan los tehuktchies y esquimales en pequeñas embarcaciones. Las costas de los dos continentes se divisan la una desde la otra. Bien pudo, pues, poblarse uno de ellos, pasando del otro sus habitantes, sin necesidad del descubrimiento de América, ó de estar unidos los dos hemisferios.

[18] Federico González Suárez; t.o I. pag. 289.