[63] Valía el que más podía, y el que era más hombre de guerra—Herrera.

[64] Así llaman los indios á sus grandes, nobles y ancianos.

[65] Vol. II, pág. 639, Native Races. Ximénez, Hist. Ind. Guatemala Escolios, pp. 195-6—Torquemada, Monarq. Ind. t.o II, p. 338.

[66] Sin embargo, dice Las Casas que se enseñaba á los niños á que honrasen á los padres y les fuesen obedientes; que no tuviesen codicia de muchos bienes: que no adulterasen con mujer ajena; que no fornicasen, ni llegasen á mujer, sino á la que fuese suya; que no mirasen á las mujeres para codiciarlas, diciendo que no traspasasen umbral ajeno; que si anduviesen de noche por el pueblo, que llevasen lumbre en la mano; que siguiesen su camino derecho, que no bajasen de camino, ni subiesen tampoco de él; que á los ciegos no les pusiesen ofendículo para que cayesen; á los lisiados no escarnesiesen y de los locos no se riesen, porque todo aquello era malo; que trabajasen y no estuvieran ociosos; y para esto desde niños les enseñaban como habían de hacer las sementeras y como beneficiarlas y cogerlas".—Kingsboroughis—Mex. Antiq, volu, VIII pag. 132.

[67] Este sistema se usa en China, Sumatra, Australia y algunas regiones de Africa.

[68] Bancroft. Vol. II. pag. 655.

[69] Bien conocido es lo que varía el cómputo de los grados de parentesco en varias naciones: así p. e., los primos hermanos por la ley canónica estan en segundo grado, y por la romana en cuarto grado; porque por la ley canónica es regla quot generationes tot gradus. (Véase Compendio de los derechos de la Iglesia por Richter, é Historia de las costumbres de Roma por Friedlander.)

[70] Los castigos tan severos mencionados aquí, se encuentran también en otros pueblos, donde comienza la transición de cierto grado de civilización á otro superior. Nos sorprende ver que el castigo que se imponía por trato ilícito con una esclava agena se castigara también por los antiguos romanos con idéntica pena.

[71] Documentos inéditos del archivo de Indías, publicados por el Lic. D. León Fernández, tomo I, pág. 44.

[72] "Dormían en los portales, no sólo cuando hacían su ayuno, mas aún casi todo el año, porque no les era permitido tratar ni saber de los negocios de los casados, ni aún sabían cuándo habían de casarse, hasta el tiempo que les presentaban las mujeres, porque eran muy sujetos y obedientes á sus padres. Cuando aquestos mancebos iban á sus casas á ver á sus padres.......tenían su cuenta de que no hablasen los padres cosa que fuese menos honesta." Ximénez, Hist. Ind. Guat.a p. 181.-