Con esta buena disposicion de su gente, con el parecer de sus Capitanes, y aprobacion de Motezuma, executa Cortés la segunda salida contra los Mexicanos. Llevó consigo la mayor parte de los Españoles, y hasta dos mil Tlascaltécas, algunas piezas de artillería, las máquinas de madera con guarnicion proporcionada, y algunos caballos á la mano para usar de ellos quando lo permitiesen las quiebras del terreno. Estaba entónces el tumulto en un profundo silencio, y apénas se dió principio á la marcha, quando se conoció la primera dificultad de la empresa en lo que abultaron subitamente los gritos de la multitud, alternados con el estruendo pavoroso de los atabales y caracoles. No esperaron á ser acometidos; ántes se vinieron á los Españoles con notable resolucion y movimiento ménos atropellado que solian. Dieron y recibieron las primeras cargas sin descomponerse ni precipitarse; pero á breve rato conocieron el daño que recibian, y se fueron retirando poco á poco, sin volver las espaldas, al primero de los reparos con que tenian atajadas las calles: en cuya defensa volvieron á pelear con tanta obstinacion, que fué necesario adelantar algunas piezas de artillería para desalojarlos. Tenian cerca las retiradas, y en algunas levantados los puentes de las acequias, con que se repetia importunamente la dificultad, y no se hallaba la sazon de poderlos combatir en descubierto. Vieronse aquel dia en sus operaciones algunas advertencias, que parecian de guerra mas que popular. Disparaban á tiempo, y baxa la puntería para no malograr el tiro en la resistencia de las armas. Los puestos se defendian con desahogo, y se abandonaban sin desórden. Echaron gente á las acequias para que ofendiesen nadando con el bote de las picas. Hicieron subir grandes peñascos á las azuteas para destruir los castillos de madera, y lo consiguieron haciéndolos pedazos. Todas las señas daban á entender que habia quien gobernase, porque se animaban y socorrian tempestivamente, y se dexaba conocer alguna obediencia entre los mismos desconciertos de la multitud.
Duró el combate la mayor parte del dia, reducidos los Españoles y sus aliados á ganar terreno de trinchera en trinchera; hizose gran daño en la ciudad, quemaronse muchas casas, y costó mas sangre á los Mexicanos esta ocasion que las dos antecedentes, porque anduvieron mas cerca de las balas, ó porque no pudieron huir como solian con el impedimento de sus mismos reparos.
Ibase acercando la noche, y Hernan Cortés viéndose obligado, no sin alguna desazon, á la disputa inútil de ganar puestos, que no se habian de mantener, se volvió á su alojamiento, dexando, en la verdad, ménos corregida que hostigada la sedicion. Perdió hasta quarenta soldados, los mas Tlascaltécas: salieron heridos y maltratados mas de cincuenta Españoles, y él con un flechazo en la mano izquierda: pero mas herido interiormente de haber conocido en esta ocasion que no era posible continuar aquella guerra tan desigual, sin riesgo de perder el exército y la reputacion. Primer desaliento suyo, cuya novedad extrañó su corazon, y padeció su constancia. Encerróse con pretexto de la herida, y con deseo de alargar las riendas al discurso. Tuvo mucho que hacer consigo la mayor parte de la noche. Sentia el retirarse de México, y no hallaba camino de mantenerse. Procuraba esforzarse contra la dificultad, y se ponia la razon de parte del rezelo. No se conformaban su entendimiento y su valor, y todo era batallar sin resolver: impaciente y desabrido con los dictámenes de la prudencia, ó mal hallado con lo que duele, ántes de aprovechar el desengaño.
INDICE
DE LOS CAPÍTULOS QUE SE CONTIENEN EN EL TOMO II.
| LIBRO III. | |
| PAG. | |
| Cap. I. Dáse noticia del viage que hicieron á España los Enviados de Cortés; y de las contradiciones y embarazos que retardaron su despacho | [1] |
| Cap. II. Procura Motezuma desviar la paz de Tlascála: vienen los de aquella república á continuar su instancia; y Hernan Cortés executa su marcha, y hace su entrada en la ciudad | [10] |
| Cap. III. Describese la ciudad de Tlascála: quejanse los Senadores de que anduviesen armados los Españoles, sintiendo su desconfianza; y Cortés los satisface, y procura reducir á que dexen la idolatría | [18] |
| Cap. IV. Despacha Hernan Cortés los Embaxadores de Motezuma. Reconoce Diego de Ordaz el volcan de Popocatepec, y se resuelve la jornada para Cholúla | [28] |
| Cap. V. Hallanse nuevos indicios del trato doble de Cholúla: marcha el exército la vuelta de aquella ciudad, reforzado con algunas Capitanías de Tlascála | [36] |
| Cap. VI. Entran los Españoles de Cholúla, donde procuran engañarlos con hacerles en lo exterior buena acogida: descubrese la traycion que tenian prevenida, y se dispone su castigo | [45] |
| Cap. VII. Castígase la traycion de Cholúla: vuelvese á reducir y pacificar la ciudad, y se hacen amigos los de esta nacion con los Tlascaltécas | [54] |
| Cap. VIII. Parten los Españoles de Cholúla: ofreceseles nueva dificultad en la montaña de Chalco; y Motezuma procura detenerlos por medio de sus nigrománticos | [63] |
| Cap. IX. Viene al quartel á visitar á Cortés de parte de Motezuma el Señor de Tezcúco su sobrino; continuase la marcha, y se hace alto en Quitlavaca, dentro ya de la laguna de México | [72] |
| Cap. X. Pasa el exército á Iztapalápa, donde se dispone la entrada de México. Refierese la grandeza con que salió Motezuma á recibir á los Españoles | [80] |
| Cap. XI. Viene Motezuma el mismo dia por la tarde á visitar á Cortés en su alojamiento. Refierese la oracion que hizo ántes de oir la embaxada: y la respuesta de Cortés | [89] |
| Cap. XII. Visita Cortés á Motezuma en su palacio, cuya grandeza y aparato se describe: y se da noticia de lo que pasó en esta conferencia, y en otras que se tuvieron despues sobre la Religion | [98] |
| Cap. XIII. Describese la ciudad de México, su temperamento y situacion, el mercado del Tlatelúlco, y el mayor de sus templos dedicado al Dios de la guerra | [106] |
| Cap. XIV. Describense diferentes casas que tenia Motezuma para su divertimiento, sus armerías, sus jardines y sus quintas, con otros edificios notables que habia dentro y fuera de la ciudad | [116] |
| Cap. XV. Dáse noticia de la ostentacion y puntualidad con que se hacia servir Motezuma en su palacio, del gasto de su mesa, de sus audiencias, y otras particularidades de su economía y divertimientos | [124] |
| Cap. XVI. Dáse noticia de las grandes riquezas de Motezuma, del estilo con que se administraba la hacienda, y se cuidaba de la justicia: con otras particularidades del gobierno político y militar de los Mexicanos | [134] |
| Cap. XVII. Dáse noticia del estilo con que se medían y computaban en aquella tierra los meses y los años; de sus festividades, matrimonios, y otros ritos y costumbres dignas de consideracion | [143] |
| Cap. XVIII. Continua Motezuma sus agasajos y dádivas á los Españoles. Llegan cartas de la Vera Cruz con noticia de la batalla en que murió Juan de Escalante; y con este motivo se resuelve la prision de Motezuma | [154] |
| Cap. XIX. Execútase la prision de Motezuma; dáse noticia del modo como se dispuso, y como se recibió entre sus vasallos | [165] |
| Cap. XX. Como se portaba en la prision Motezuma con los suyos y con los Españoles. Traen preso á Qualpopóca, y Cortés le hace castigar con pena de muerte, mandando echar unos grillos á Motezuma mientras se executaba la sentencia | [175] |
| LIBRO IV. | |
| Cap. I. Permitese á Motezuma que se dexe ver en público, saliendo á sus templos y recreaciones. Trata Cortés de algunas prevenciones que tuvo por necesarias; y se duda que intentasen los Españoles en esta sazon derribar los ídolos de México | [185] |
| Cap. II. Descubrese una conjuracion que se iba disponiendo contra los Españoles, ordenada por el Rey de Tezcúco: y Motezuma, parte con su industria, y parte por las advertencias de Cortés, la sosiega castigando al que la fomentaba | [196] |
| Cap. III. Resuelve Motezuma despachar á Cortés respondiendo á su embaxada: junta sus nobles, y dispone que sea reconocido el Rey de España por sucesor de aquel Imperio: determinando que se le dé la obediencia, y pague tributo como á descendiente de su Conquistador | [207] |
| Cap. IV. Entra en poder de Hernan Cortés el oro y joyas que se juntaron de aquellos presentes. Dicele Motezuma con resolucion que trate de su jornada: y él procura dilatarla sin replicarle, al mismo tiempo que se tiene aviso de que han llegado navios Españoles á la costa | [217] |
| Cap. V. Refierense las muchas prevenciones que hizo Diego Velazquez para destruir á Hernan Cortés: el exército y armada que envió contra él á cargo de Pámphilo de Narbáez: su arribo á las costas de Nueva España; y su primer intento de reducir á los Españoles de la Vera Cruz | [226] |
| Cap. VI. Discursos y prevenciones de Hernan Cortés en órden á excusar el rompimiento: introduce tratados de paz; no los admite Narbáez; ántes publica la guerra, y prende al Licenciado Lucas Vasquez de Ayllon | [236] |
| Cap. VII. Persevera Motezuma en su buen ánimo para con los Españoles de Cortés, y se tiene por improbable la mudanza que atribuyen algunos á diligencias de Narbáez. Resuelve Cortés su jornada, y la executa, dexando en México parte de su gente | [248] |
| Cap. VIII. Marcha Hernan Cortés la vuelta de Zempoala, y sin conseguir la gente que tenia prevenida en Tlascála. Continúa su viage hasta Motalequita, donde vuelve á las pláticas de paz, y con nueva irritacion rompe la guerra | [259] |
| Cap. IX. Prosigue su marcha Hernan Cortés hasta una legua de Zempoala: sale con su exército en campaña Pámphilo de Narbáez: sobreviene una tempestad, y se retira: con cuya noticia resuelve Cortés acometerle en su alojamiento | [269] |
| Cap. X. Llega Hernan Cortés á Zempoala, donde halla resistencia: consigue con las armas la victoria: prende á Narbáez, cuyo exército se reduce á servir debaxo de su mano | [279] |
| Cap. XI. Pone Cortés en obediencia la caballería de Narbáez, que andaba en la campaña: recibe noticia de que habian tomado las armas los Mexicanos contra los Españoles que dexó en aquella corte: marcha luego con su exército, y entra en ella sin oposicion | [289] |
| Cap. XII. Dáse noticia de los motivos que tuvieron los Mexicanos para tomar las armas. Sale Diego de Ordaz con algunas compañías á reconocer la ciudad: da en una zelada que tenian prevenida; y Hernan Cortés resuelve la guerra | [300] |
| Cap. XIII. Intentan los Mexicanos asaltar el quartel, y son rechazados: hace dos salidas contra ellos Hernan Cortés; y aunque ambas veces fueron vencidos y desbaratados, queda con alguna desconfianza de reducirlos | [310] |
R. Juigné, Impresor, 17, Margaret Street, Cavendish Square.