Lope. Señor, si pude
ofenderos...

Nuño. No lo dude.

Lope. Mi deber...

Nuño. Es que os vayáis.
(Hace don Lope que se va y vuelve.)

Lope. Perdonad; se me olvidaba
con la maldita hechicera.

Nuño. ¡Don Lope!

Lope. Señor, ahí fuera
una dama os aguardaba.

Nuño. ¿Y qué objeto aquí la trae?
¿Dice quién es?

Lope. Encubierta
llegó, Señor, a la puerta
que al campo de Toro cae.

Nuño. Que entre, pues; vos despejad.