Poeta ayer, hoy triste y pobre

filósofo trasnochado,

tengo en monedas de cobre

el oro de ayer cambiado.

Sin placer y sin fortuna,

pasó como una quimera

mi juventud, la primera...,

la sola, no hay más que una:

la de dentro es la de fuera.

Pasó como un torbellino,