la verdinosa piedra.


A UN VIEJO Y DISTINGUIDO SEÑOR

Te he visto, por el parque ceniciento

que los poetas aman

para llorar, como una noble sombra

vagar envuelto en tu levita larga.

El talante cortés, ha tantos años

compuesto de una fiesta en la antesala,

¡qué bien tus pobres huesos