te convierta en melena de campana,

lanza de carro o yugo de carreta;

antes que rojo en el hogar, mañana,

ardas, de alguna misera caseta,

al borde de un camino;

antes que te descuaje el torbellino

y tronche el soplo de las sierras blancas;

antes que el río hacia la mar te empuje

por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera