el paso largo, torva y esquelética.

—Tal cuando yo era niño la soñaba.—

Y en la guitarra, resonante y trémula,

la brusca mano, al golpear, fingía

el reposar de un ataúd en tierra.

Y era un plañido solitario el soplo

que el polvo barre y la ceniza aventa.


VIII

La calle en sombra. Ocultan los altos caserones