Todo pasa y todo queda;
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
XII
Anoche soñé que oía
a Dios gritándome: “¡Alerta!”
Luego era Dios quien dormía,
y yo gritaba: “¡Despierta!”
Todo pasa y todo queda;
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
Anoche soñé que oía
a Dios gritándome: “¡Alerta!”
Luego era Dios quien dormía,
y yo gritaba: “¡Despierta!”