nada brilla:
ni tu verde obscura fronda,
ni tu flor verdiamarilla.
Nada es lindo ni arrogante
en tu porte, ni guerrero,
nada fiero
que aderece su talante.
Brotas derecha o torcida,
con esa bondad que cede
sólo a la ley de la vida,
nada brilla:
ni tu verde obscura fronda,
ni tu flor verdiamarilla.
Nada es lindo ni arrogante
en tu porte, ni guerrero,
nada fiero
que aderece su talante.
Brotas derecha o torcida,
con esa bondad que cede
sólo a la ley de la vida,