el fuerte arnés de hierro.
El alma que no sueña,
el enemigo espejo,
proyecta nuestra imagen
con un perfil grotesco.
Sentimos una ola
de sangre en nuestro pecho
que pasa..., y sonreímos,
y a laborar volvemos.
el fuerte arnés de hierro.
El alma que no sueña,
el enemigo espejo,
proyecta nuestra imagen
con un perfil grotesco.
Sentimos una ola
de sangre en nuestro pecho
que pasa..., y sonreímos,
y a laborar volvemos.