de quien el fruto ha mordido,
y el gusto amargo probó!
¡Y de nuestro amor primero,
y de su fe mal pagada,
y, también, del verdadero
amante de nuestra amada!
LA NORIA
La tarde caía
triste y polvorienta.
de quien el fruto ha mordido,
y el gusto amargo probó!
¡Y de nuestro amor primero,
y de su fe mal pagada,
y, también, del verdadero
amante de nuestra amada!
La tarde caía
triste y polvorienta.