promesa que no cumple luego, poniendo á la tierra descubierta por nombre el de Deseada, de la cosecha de Lope.

Salvo el patrocinio de Pinzón, en los demás se atuvo Lope á las tradiciones y las crónicas. Es de advertir también que en los tratos de Colón con los Reyes no es Doña Isabel, en nuestra comedia, quien principalmente interviene, sino Don Fernando.

El viaje de Colón que Lope nos presenta se reduce, en suma, á la escena del motín á bordo de las naves descubridoras, motín puesto en duda y aun negado hoy por algunos, contra el unánime sentir de los historiadores primitivos de Indias, Pedro Mártir de Angleria, el Cura de los Palacios y Fernández Oviedo.

No son sólo, en nuestra comedia, simples marineros los alzados, sino también Pinzón. En boca de los amotinados pone Lope estos versos:

Este, pues, Luzbel Segundo

Como Dios se quiso hacer;

Y mirad en qué me fundo:

Que por mostrar su poder

Quiso formar otro mundo.

Pues quien le quiso igualar