Con la de las brutas vidas,
Pasó á beber la de humanas
Virgenes sacerdotisas.
En fin, siendo como era
Copacavana la hidra
De tantas cabezas cuantas
El padre de la mentira
En cada garganta mueve,
En cada anhélito inspira,
Con la de las brutas vidas,
Pasó á beber la de humanas
Virgenes sacerdotisas.
En fin, siendo como era
Copacavana la hidra
De tantas cabezas cuantas
El padre de la mentira
En cada garganta mueve,
En cada anhélito inspira,