En la provincia soberbia
Guipuzcoana, la más rica,
A quien el mar lisonjea,
Pues que llega á sus murallas
A contribuir las perlas,
Si bien de las olas se hacen,
Y olas después quedan hechas,
Nací, Don Diego; mas ¿cómo
Te podrá decir mi lengua
Que nací mujer? perdone