Que admira, asusta y asombra.
Era desde los albores
De su niñez venturosa,
Tan fuerte y ágil de cuerpo,
De espíritu tan indómita,
Que el crédulo vulgo duda
Lo que la fama pregona.
Esperando corregirla,
Hízola su padre monja.....
Bramó la fiera, acosada