Espero confiadamente que, cuando el pueblo americano y el filipino se conozcan mejor, no solo cesarà el presente conflicto, sino se evitaràn ademàs otros futuros. La opinion sensata de los E.U. parece mas inclinada á no separarse de sus tradiciones y del espíritu de justicia y humanidad, que constituyen por ahora la única esperanza de los filipinos honrados.

Agradeciéndoles anticipadamente tan señalado favor, soy de VV. con la mayor consideracion,

Su mas obediente servidor,
AP. MABINI.

1900