DEMÓSTENES.

A él.

NICIAS.

Perfectamente. Ahora, como si te arrascases, di primero despacito: Pasemos, y repítelo después, aprisa, añadiendo a él.

DEMÓSTENES.

Pasemos, pasemos a él, pasemos a él.

NICIAS.

¡Eh! ¿No es delicioso?

DEMÓSTENES.

Sin duda; pero temo que este oráculo sea funesto a nuestra piel.