DEMÓSTENES.
Mandará hasta que aparezca otro hombre más perverso que él. Caerá entonces, reemplazándole un Paflagonio, comerciante en pieles, ladrón, alborotador y de voz ensordecedora como la del torrente Ciclóboro.[272]
NICIAS.
¿El tratante en ganado debía, pues, ser derribado por el comerciante en pieles?
DEMÓSTENES.
Sí, por cierto.
NICIAS.
¡Infeliz de mí! ¿Dónde podremos encontrar otro comerciante?
DEMÓSTENES.
Aún hay otro de astucia extraordinaria.