CLEÓN.

A lo menos, dueño mío, escucha antes mis oráculos.

EL CHORICERO.

Y los míos.

CLEÓN.

Si le crees, tendrás que prestarte a sus rapiñas.

EL CHORICERO.

Si le crees, tendrás que prestarte a sus infamias[383].

CLEÓN.

Mis oráculos dicen que reinarás en todo el mundo coronado de rosas.