¿Cómo te has convertido en león sin yo saberlo?

EL CHORICERO.

Te oculta de intento una parte esencial del vaticinio: el fatídico Loxias[391] ordena en efecto que lo guardes, pero ha de ser encerrado en los muros de madera y ferradas torres.

PUEBLO.

¡Cómo! ¿El dios dice eso?

EL CHORICERO.

Te manda sujetarlo en un cepo de cinco agujeros.

PUEBLO.

Me parece que el oráculo se empieza a cumplir.

CLEÓN.