PUEBLO.
Sea; mas ¿dónde está el sueldo para esos raposillos?[398].
EL CHORICERO.
Yo lo proporcionaré en el término de tres días. Escucha también este oráculo en que el hijo de Latona te manda evitar a Cilene y sus engaños.
PUEBLO.
¿Qué Cilene?
EL CHORICERO.
Da a entender la mano de Cleón, porque está diciendo siempre «Echa en Cile»[399].
CLEÓN.
Te equivocas. Febo al hablar de Cilene[400] se refiere a la mano de Diópito[401]. Pero aún tengo un oráculo alado, que se refiere a ti. «Serás un águila y reinarás en toda la tierra.»