Toma estos puches de guisantes, cuyo hermoso color y buen gusto abre el apetito: los ha colado la misma Palas, mi protectora en Pilos.

EL CHORICERO.

¡Oh Pueblo! No hay duda que la diosa te protege; ahora extiende sobre tu cabeza esta olla llena de salsa.

PUEBLO.

¿Crees tú que hubiera podido vivir tanto tiempo en esta ciudad si la diosa no hubiese tenido realmente la olla extendida sobre nosotros?[409]

CLEÓN.

Este plato de peces te lo regala la diosa, terror de los ejércitos.

EL CHORICERO.

La hija del poderoso Júpiter te envía esta carne cocida en salsa, y este plato de tripacallos e intestinos.

PUEBLO.