Cogería el cristal, y cuando el escribano escribiera la sentencia, yo, permaneciendo bastante separado, derretiría[530] al sol el documento que me condenaba.
SÓCRATES.
Ingeniosísimo, por las Gracias.
ESTREPSIADES.
¡Qué placer, borrar una sentencia que me condena al pago de cinco talentos!
SÓCRATES.
Vamos a ver si encuentras pronto esto.
ESTREPSIADES.
¿Qué?
SÓCRATES.