EL JUSTO.
Entre los dioses.
EL INJUSTO.
Si la justicia existe, ¿cómo es que Júpiter no pereció cuando encadenó a su padre?
EL JUSTO.
¡Cómo! ¿Hasta ese extremo llega el mal? ¡Qué asco! Traedme una jofaina.
EL INJUSTO.
Eres un viejo chocho e imbécil.
EL JUSTO.
Y tú un bardaje sin vergüenza...