AMINIAS.
No te burles de mí, amigo mío; manda más bien a tu hijo que me devuelva el dinero que me debe, hoy principalmente que estoy en la desgracia.
ESTREPSIADES.
¿De qué dinero hablas?
AMINIAS.
Del que le presté.
ESTREPSIADES.
Tú no estás bueno, a lo que parece.
AMINIAS.
Es verdad, me he caído al hacer galopar los caballos.