Hasta la evidencia y muy fácilmente. Elige cuál de los dos razonamientos he de emplear.

ESTREPSIADES.

¿Cuáles razonamientos?

FIDÍPIDES.

El fuerte o el débil.

ESTREPSIADES.

A la verdad, querido mío, daré por bien empleados mis afanes para enseñarte a contradecir la justicia, si consigues persuadirme que es bueno y justo que los hijos golpeen a sus padres.

FIDÍPIDES.

Pues creo que te persuadiré de tal manera, que en cuanto me hayas oído no tendrás nada que replicarme.

ESTREPSIADES.