¿Por qué no me lo advertisteis antes, en vez de engañar a un pobre viejo campesino?
CORO.
Siempre obramos de esa manera cuando conocemos que alguno se inclina al mal, basta enviarle una desgracia, para que aprenda a respetar a los dioses[566].
ESTREPSIADES.
¡Ay! Doloroso es el castigo, ¡oh Nubes!, pero justo. Pues no debía haber negado a mis acreedores el dinero que me prestaron. Ahora, hijo mío querido, acompáñame para que nos venguemos del infame Querefonte y de Sócrates, que nos han engañado.
FIDÍPIDES.
Nunca maltrataré a mis maestros.
ESTREPSIADES.
Respeta a Júpiter paternal.
FIDÍPIDES.