EL MEGARENSE.

Tiene tanta estimación y precio como los dioses.

DICEÓPOLIS.

¿Traes sal?

EL MEGARENSE.

¿Cómo, si os habéis apoderado de nuestras salinas?

DICEÓPOLIS.

¿Y ajos?[180]

EL MEGARENSE.

¿Qué ajos? Si siempre que invadís nuestras tierras arrancáis todas las plantas como si fueseis ratones de campo.