¡Anchoas! ¡Cacharros! De sobra los tenemos. Solo quiero llevarme cosas que no hay allí, y aquí se encuentran en abundancia.
DICEÓPOLIS.
Ahora caigo en la cuenta: llévate un delator perfectamente empaquetado como si fuese una vasija.
EL BEOCIO.
¡Por los Dioscuros![208] Ese sí que sería un negocio redondo: cargar con un mico lleno de malicias.
DICEÓPOLIS.
Muy oportunamente llega Nicarco a delatar alguno.
EL BEOCIO.
¡Qué pequeño es!
DICEÓPOLIS.