LA GUERRA.

¡Oh Prasias, Prasias,[261] y una, y cien, y mil veces desgraciada, hoy feneces para siempre!

TRIGEO.

Hasta ahora, ciudadanos, nada va con vosotros; ese golpe cae sobre Lacedemonia.

LA GUERRA.

¡Ah Mégara, Mégara, cómo te voy a majar! Toda vas a ser reducida a menudo picadillo.

TRIGEO.

¡Oh, oh! ¡Cuántas y cuán amargas lágrimas para los Megarenses![262]

LA GUERRA.

¡Ah Sicilia, también tú pereces!