Tráeme volando una mano de mortero.
EL TUMULTO.
Pero, dueña mía, si no tenemos ninguna: como solo estamos aquí desde ayer...
LA GUERRA.
Vete a buscar una en Atenas; pero ¡vivo, vivo!
EL TUMULTO.
Ya corro. ¡Pobre de mí, si no la traigo!
TRIGEO.
Ea, ¿qué haremos, míseros mortales? Ya veis qué espantoso peligro nos amenaza. Si vuelve con la mano de mortero, esta va a entretenerse en triturar a su gusto las ciudades. ¡Oh Baco, que muera antes de traerla!
LA GUERRA.[265]