Corre, pues, a buscar otra en Lacedemonia, y concluyamos de una vez.
EL TUMULTO.
Allá voy, señora.
LA GUERRA.
¡Te recomiendo la vuelta!
TRIGEO.
¿Qué va a ser de vosotros, ciudadanos? Llegó el momento crítico. Si por casualidad alguno de vosotros está iniciado en los misterios de Samotracia,[267] ahora es ocasión de desear un buen retortijón de pies al portador de la mano.
EL TUMULTO (De vuelta).
¡Ay qué desgraciado soy! ¡Ay, y mil veces ay!