¡Ah Lámaco! Nos estorbas estándote ahí sentado. ¿Qué necesidad tenemos de tu Gorgona?[294]
MERCURIO.
Tampoco tiran esos argivos; es verdad que hace mucho tiempo que se ríen de nuestras desgracias; especialmente desde que obtienen subsidios de ambos bandos.[295]
TRIGEO.
Pero los lacedemonios, amigo mío, tiran con todas sus fuerzas.
CORO.
Mirad, los únicos que trabajan son los que manejan el azadón, y los armeros se lo estorban.
MERCURIO.
Tampoco los Megarenses hacen nada de provecho; sin embargo tiran abriendo enormemente la boca, como los perros cuando roen un hueso; pero los pobres están desmayados de hambre.[296]
TRIGEO.